Desde que la crisis secara la fuente del urbanismo, el Consistorio sólo ha ingresado unos 5 millones por enajenación de parcelas · Una de las grandes asignaturas pendientes, el suelo comercial de Isla Chica
Desde que la crisis convirtiera el urbanismo en un dique seco, allá por el verano de 2008, el Ayuntamiento de Huelva apenas ha logrado ingresar 5 millones de euros por enajenación de terrenos municipales, y los únicos movimientos de licitación que han llegado a buen puerto han tenido por destino la promoción de viviendas protegidas.
La retrospectiva es aún más contundente en el balance de este ejercicio, donde los primeros frutos no han llegado hasta esta misma semana con la adjudicación definitiva de dos parcelas por valor de 2 millones de euros, reservadas, hemos dicho, a viviendas protegidas. Un dato que sólo tendría una importancia endógena, de no ser porque en los presupuestos de la Gerencia Municipal de Urbanismo, el 100% de las inversiones previstas se pretenden sacar a flote este año con la venta de suelo.
Se han frustado operaciones en el Seminario e incluso algunas concesiones demaniales han quedado desiertas, pero uno de los procedimientos que ha tenido mayor afección en las arcas de Urbanismo ha sido el relativo a la parcela terciaria de Isla Chica, los terrenos destinados al centro comercial y de ocio en el solar del estadio, copropiedad del Ayuntamiento y la inmobiliaria Prasur.
En principio valorado en 15,8 millones de euros, este suelo ha estado un año y medio adjudicado de forma provisional a la agrupación de 104 empresarios de la barriada que han formado la Sociedad Promotora de Comercio y Ocio de Isla Chica SL. Ahora se reiniciará la enajenación, rebajando la parcela en torno a un 20% en función de una reciente tasación del Consistorio. Así, si la venta llega a efectuarse, a la Administración local le correspondería en torno a la mitad del nuevo montante, unos 6,5 millones de euros, que en parte irían a parar a las derramas de gastos de urbanización del proyecto global Plaza Houston-Estadio Colombino.
Con esos 5 millones en lo que va de mandato, pues, la venta de suelo ha sido un capítulo que ha registrado una caída en picado, a juzgar por las cifras que en los mandatos de bonanza aireaba la oposición socialista, denunciando la política "depredadora" del PP: en la primera etapa de desarrollo del Plan General de Ordenación Urbana se vendió suelo "de manera descomunal", según el PSOE, reuniendo más de 174,42 millones de euros sólo entre 1999 y 2005.
La operación que resultó más lucrativa para el Consistorio fue la del Ensanche Sur, proyecto estrella que entre 2003 y 2004 se fue incubando como una revolución que espera despegar este otoño, después de superar las trabas políticas, judiciales, y después, el zarpazo de la coyuntura económica. El Ayuntamiento de Huelva vendió en concurso público por 66 millones de euros las 65 hectáreas de Marismas del Titán para delegar esta expansión meridional en la promotora Descirea, del Grupo Trusam. El pago se fue haciendo de forma fraccionada, conformando uno de los balones de oxígeno más importantes para la Administración local onubense en los últimos mandatos. Una inyección que ahora se parangona con el atajo de financiación de la operación Aguas de Huelva.
Como han denunciado los grupos de la oposición en el Consistorio, PSOE e IU, en un tramo en el que el ladrillo ha dejado de ser rentable, la vía de salvación económica que ha encontrado los gobernantes es la de la (semi)privatización de una empresa municipal.