Urbanismo autoriza la demolición ante un informe que la declara en "ruina técnica" · El edificio, el número 4 de la plaza de las Monjas, es atribuible a Francisco Monís
El patrimonio arquitectónico de Huelva pierde otro edificio catalogado. La construcción, el número 4 de la plaza de las Monjas, datada en 1915 y atribuible, según el Colegio Oficial de Arquitectos, a Francisco Monís, será totalmente demolida. La edificación tiene un grado de protección P2, lo que supone el mantenimiento de la fachada y precisamente ésta, lo único que aún se mantenía en pie, comenzó a derribarse a principios de esta semana, una actuación que cuenta con la autorización de Urbanismo.
El Consejo de Gestión de la Gerencia Municipal de Urbanismo autorizó, en la sesión celebrada el pasado 3 de febrero (con el voto favorable de los representantes del equipo de gobierno y la abstención del PSOE e IU), la demolición de la fachada protegida ante un informe técnico, firmado por el jefe de Disciplina Urbanística del Ayuntamiento de Huelva, en el que se asegura que su mantenimiento comprometería la perdurabilidad y seguridad de las obras, por lo que "al equipo de gobierno no le quedó más remedio que asumir los hechos, en defensa de la seguridad ciudadana", apuntan desde Urbanismo.
El promotor de las obras (Rovape-HU SL) se ha comprometido a reconstruir la fachada con idénticas características formales y constructivas que la original, una nueva reproducción para el catálogo de edificios de interés de la capital onubense. De hecho ha presentado un aval que asciende a 90.000 euros, cantidad con la que también se garantiza la reparación de los daños que se puedan producir en viarios o espacios públicos en el transcurso de las obras.
El 17 de noviembre de 2006, Urbanismo concedió la licencia municipal para el derribo del edificio, que la Guía de Arquitectura de Huelva del Colegio Oficial de Arquitectos define como una edificación bellamente ornamentada siguiendo el dictado del Segundo Imperio francés. La construcción se demolió con posterioridad, conservándose la fachada original que durante un par de años ha estado sujeta por andamios.
En el informe técnico sobre el estado de conservación de la fachada, en el que se concluye "la ruina técnica de la misma", se apunta que los elementos metálicos existente (cargaderos y vuelos) se encuentran en avanzado estado de corrosión y la obligada retirada de los mismos lleva consigo la demolición de parte de la fachada que apoya en dichos elementos, y con ello la práctica e irremediable desaparición del elemento protegido, una situación que se acoge al supuesto excepcional de demolición y reconstrucción de un edificio catalogado incluido en la normativa de protección del Plan Especial del Casco Histórico. Según éste, cuando un edificio protegido en grado P2 se encuentre en estado ruinoso, y los elementos estructurales determinantes de su configuración fuesen de muy difícil consolidación o reparación, o presente daños irreversibles, podrá admitirse su demolición y reconstrucción, previo informe favorable de los servicios técnicos municipales y de acuerdo con las determinaciones que estos fijasen.
Desde Urbanismo se indica que se velará para que se cumpla "la exigencia de reconstrucción idéntica de la fachada", al ser un edificio que además de protegido, se encuentra en una zona emblemática de la ciudad como es la plaza de las Monjas.